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Los mejores disfraces de Entroido

Empieza una época especial; como cada año, llega el clásico Entroido gallego, una oportunidad perfecta para desempolvar los mejores disfraces, lucirlos junto a nuestros amigos, acudir a las diferentes cabalgatas y comparsas organizadas en muchos municipios y, en definitiva, pasarlo bien. Gracias a Phottic podemos hacer una recopilación de los mejores disfraces que se han hecho a lo largo de los años con motivo de esta fecha tan señalada.

Carnaval en el cole

El colegio era la mejor oportunidad para lucir disfraz y sentirse muy orgulloso por un día. Todos los compañeros se vestían sus mejores galas; acostumbraban a llevar el mismo atuendo y pasaban un día inolvidable. ¿Qué es el Entroido si no una fiesta?

De la tele al disfraz

Un clásico en estas fechas es ver al personaje de moda de la televisión plasmado en la pantalla. En los 90, una de las animaciones más populares era Los Picapiedra, una serie estrenada en los años 60 que traspasó las décadas y obtuvo fans de todas las generaciones. Por supuesto, el disfraz no podía faltar.

Para todas las edades

Los pequeños mamaban el Carnaval desde bien jovencitos. Algo bueno que tiene el Entroido es que no distingue de edades; todos se pueden sumar a la fiesta y los más talluditos pueden aportar su disfraz, en la mayoría de los casos confeccionado por alguien de su familia. Solo eso servía para hacer al niño el más feliz del mundo.

Entroido entre amigos

El Entroido servía para que los amigos se juntasen con sus disfraces y pasasen jornadas de lo más divertido alrededor de una música animada, con la que bailar y pasárselo en grande. Las comparsas estaban dirigidas a la animación de los presentes, con competiciones entre ellas por ver cuál era la mejor. No era para menos, la ganadora se podía llevar un buen premio y se preparaban para el desfile durante todo el año.

Carnaval de hace un siglo

Una de las fotos más curiosas es la de este Entroido de 1927 en Carballo, una muestra de que hace poco menos de un siglo ya eran grandes grupos los que se disfrazaban, con atuendos algo más tradicionales pero con las mismas ganas de pasarlo bien.