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Arde el Amazonas: las preguntas clave

Desde hace semanas, una de las regiones con mayor cantidad y variedad de vegetación en el planeta está ardiendo sin que nadie pueda sofocar sus llamas. Los incendios del Amazonas suponen una catástrofe natural y humanitaria devastadora, son muchas las preguntas que nos hacemos y pocas las respuestas que se nos ofrecen. Vamos a pararnos en los detalles clave de unos incendios que todo el planeta está pagando y cuyo coste ya es irrecuperable.

¿Desde cuándo arde el Amazonas?

Por su clima seco, la Amazonia es una región propensa a la proliferación de incendios. Septiembre es el mes en el que más se intensifica esta climatología, pero este año los incendios se registraron antes de lo que se podía prever. De hecho, los expertos coinciden en que lo sorprendente de estos incendios es su puntualidad, ya que este es solo el comienzo de la etapa más dura del año en lo que respecta a fuegos provocados por la mano del hombre.

¿Por qué nos enteramos tan tarde?

El hecho que encendió todas las alarmas fue la llegada de una nube de humo y ceniza a las inmediaciones de Sao Paulo, una de las ciudades más pobladas del planeta. Pero hasta entonces, los fuegos ya llevaban activos más de dos semanas, en las que los medios de comunicación no pusieron el foco en el fuego, contribuyendo a que pasase completamente desapercibido para el resto de la población. Cuando las llamas fueron notorias, dieciséis días después, los incendios se convirtieron de repente en el foco de la atención mundial.

¿Cómo se provocaron?

No se sabe a ciencia cierta cómo sucedieron los incendios que asolan al Amazonas, lo que está claro es que hay versiones enfrentadas. Por un lado, el gobierno de Brasil señala a la temporada seca como el factor desencadenante de las llamas, lo que sumado al viento haría que el fuego avanzase de manera imparable. Esta opinión choca con la de buena parte de los investigadores, que apuntan al fuego intencionado, ya que no está siendo una temporada seca tan severa como para provocar estos incendios de manera natural.

¿Tiene que ver con la deforestación?

Lo que está claro es que hay una fuerte correlación entre la deforestación y los incendios, ya que para preparar la tierra para el cultivo, los productores tienen que deshacerse de toda la vegetación. De esa manera, dejan arder vastas extensiones de terreno durante unas 12 horas; pero no siempre son unas llamas sencillas de controlar, y en caso de no ponerles freno las consecuencias pueden ser terribles. No se puede confirmar nada, pero según coinciden los expertos "no existe un área deforestada en la que no haya fuego".

¿Cuáles son las responsabilidades políticas?

Desde el 1 de enero, Jair Bolsonaro es el nuevo presidente de Brasil. En su mandato, la tasa de deforestación creció un 278% el pasado mes de julio, según datos del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (Inpe). Se le acusa de reducir la fiscalización sobre los posibles fuegos intencionados que pudiesen surgir en zonas protegidas. Ante la crisis generada por los incendios, la medida adoptada fue la de emplear a las Fuerzas Armadas para auxiliar en el combate a los incendios, además de aceptar la ayuda de países vecinos como Argentina. No sabemos si el gobierno brasileño está haciendo todo lo que está en su mano, pero lo único cierto es que el Amazonas sigue ardiendo.