Inicio / Blog / Phottic / Mi mejor amigo
Compartir:

Mi mejor amigo

En Galicia existe una frase que resume muy bien el sentimiento que despierta el perro. En concreto, este dicho hacía referencia al palleiro, la raza autóctona del lugar y, en resumidas cuentas, se traducía en un: "Solo le falta hablar". Si tienes o has tenido perro, posiblemente te sientas muy identificado con la frase; no hacen falta palabras cuando ofrecen fiel compañía, lealtad y un sinfín de recuerdos. En Phottic no queríamos ser menos, y algunas de estas vivencias quedan para siempre guardadas en nuestro archivo.

Compañero de juegos

Rescatamos esta foto de la colección Castro na memoria, que sintetiza muy bien el sentimiento de compañerismo que un niño puede encontrar en su perro. El pequeño palleiro era propiedad del abuelo de José, el niño subido a lomos del cánido; el perro era prácticamente un amigo más, que participaba en los juegos de la pandilla de amigos. La foto data del año 1960.

El perro de caza

No todas las funciones del perro eran tan divertidas como servir de colega a los más pequeños. También había tareas menos ociosas, como la de servir de asistente de caza a su amo. Recogemos esta foto del archivo de Carballo na memoria, en la que Antonio, residente en este pueblo coruñés y aficionado a la caza, posa para la foto con su perro mientras porta una escopeta; posiblemente antes de partir hacia una nueva jornada de cacería. Esta foto fue tomada entre los años 1952 y 1954, una época en la que la caza estaba a la orden del día y el perro era instrumento más para conseguir buenas presas.

Un miembro más de la familia

Por supuesto, el perro era un miembro más de la familia. Querido por todos, la huella que dejaba en la casa llegaba a ser imborrable. Era el compañero de todos, incluso para colarse en las fotos, como es el caso: Carmen y Alfonso, vecinos de Carballo, juegan con su pequeño palleiro; era el guardián de la casa, el dueño de la finca que recibía a todos los invitados a ladridos. No podría ser de otra forma. Es una foto que data de la década de los 60, tomada en el municipio de Carballo.

Amigo para toda la vida

Sí, es una pena que la vida del perro sea tan corta en comparación a la nuestra. El que un día fue nuestro compañero de juegos, el guardián de nuestra casa, el compañero de caza y otras muchas funciones se va debilitando hasta convertirse en prácticamente irreconocible. Somos testigos de este deterioro que se vuelve complicado de asumir; pero si buceamos en nuestros recuerdos, muchos de ellos tendrán a nuestro perro como compañía. Os animamos a cuidar a vuestros animales y valorar su compañía y fidelidad, un privilegio que nos regalan a cambio de muy poco.