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Cuba, 60 años después de la Revolución

Cuba antes de Castro

Cuba cerró el siglo XIX con su independencia de España, a la que había pertenecido como colonia durante siglos. Tras décadas con diferentes cambios en el gobierno de la isla, en 1940 tomó las riendas del país Fulgencio Batista gracias a unas elecciones democráticas. Ese mandato finalizaría en 1944, pero tras unos años Batista volvió al poder gracias a un golpe de Estado. Entre sus primeras medidas adoptó la de abolir la Constitución de 1940 y suprimir ciertas libertades, como el derecho a huelga. Gracias al archivo de Phottic, por cortesía de la colección 'Chano el Cubano', tenemos fotos de cómo era Cuba antes de 1959.

Preparando la Revolución

El gobierno de Batista estaba marcado por unos altos niveles de corrupción y el enriquecimiento de una minoría cada vez más reducida. Ante la represión establecida por la clase dirigente, cada vez eran más grupos los que se estaban organizando en la clandestinidad para luchar contra un gobierno totalitario. Uno de ellos fue el movimiento M-26-7, cuyo fin era derrocar a Batista bajo un pretexto antiimperialista y demócrata. Al frente, dos personajes que pronto se convertirían en históricos: Fidel Castro y Ernesto 'Che' Guevara.

La lucha armada

El golpe de Estado de Castro dio paso a una oleada de muertes por los dos bandos, cifrada en más de 5.000 personas. Fueron seis años de lucha en los que los revolucionarios iban ganando cada vez más y más terreno hasta que, el 1 de enero de 1959, llegaron a entrar en La Habana, la capital del país, para tomarla como último paso para erigirse en vencedores. Al mismo tiempo, Castro entró ya como vencedor en Santiago de Cuba para convertirla en capital provisional del país.

La Revolución gobierna

Nada más vencer la Revolución, sus dirigentes tomaron el mando de la nación siguiendo los pretextos de José Martí, escritor y político cubano. Su primera medida fue la de establecer una Comisión Depuradora que hiciese pagar a los criminales de guerra, muchos de ellos fusilados. Más allá de eso, Cuba fue un país comprometido contra la discriminación racial y por la nacionalización de las tierras. Además, el nuevo gobierno fue impulsor de una campaña por la alfabetización del pueblo.

A día de hoy, Cuba continúa estando en una encrucijada, víctima de un bloqueo que se prolongó durante años y que continuó con un tímido deshielo en los últimos años, además de una alta inversión pública que deja al país empobrecido. Con Fidel Castro ya fallecido y su hermano Raúl abandonando el gobierno, el futuro de la nación está en entredicho.