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Barcelona ya es parte de Phottic

Barcelona y Gaudí, unidos para siempre

 
En 1882, el arquitecto Antoni Gaudí inició la obra que cambiaría la cara de Barcelona para siempre. Se colocaba la primera piedra del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, un coloso de 4.500 metros cuadrados y 172 metros de altura que a día de hoy continúa en construcción. El lugar de su construcción era un auténtico solar, en el que la actividad era escasa, como podemos apreciar en esta foto. La Sagrada Familia es el fiel reflejo de cómo puede una construcción cambiar una ciudad para siempre.

Despedida con honores al padre de Barcelona

 
El progreso se llevó con el a Gaudí. Fue atropellado por un tranvía mientras transitaba por el centro de Barcelona, cuando todavía se encontraba dirigiendo las obras de la Sagrada Familia. Su muerte ha dejado varias anécdotas pero la más llamativa fue la confusión de su cuerpo, tirado sobre la carretera, con el de un mendigo. Fue el motivo por el que nadie de las personas que presenciaron el accidente acudieron en su auxilio. Transcurrieron días hasta saber que aquel hombre de aspecto desaliñado y sin documentación era el artífice de varias de las obras cumbre de la Ciudad Condal. Fue despedido con honores, como no podía ser de otra manera, en el templo de la Sagrada Familia.

La manzana de la discordia

A finales del siglo XIX, en una misma manzana de Barcelona, varias casas se disputaban el honor de ser la mejor de la ciudad. Construidas por cinco de los arquitectos modernistas más prestigiosos del momento, y propiedad de cinco de las familias más influyentes del lugar. Eran las casas Amatller, Batlló, Lleó Morera, Mulleras y Bonet. De ellas, a día de hoy, la única que perdura íntegra como la dejó el arquitecto Puig i Cadafalch en su momento, es la Casa Amatller.

La Casa Batlló, otra de las herencias de Gaudí

Hablábamos antes de la Manzana de la discordia, y una de las casas que se encontraban en dicha manzana era la Casa Batlló, otro de los regalos que Gaudí dejó a Barcelona, entre los que destacan además de la Sagrada Familia, el Parque Güell. Fue una remodelación integral que se llevó a cabo en dos años y que recoge el momento de plenitud de Gaudí, con los toques característicos de su obra. Desde 1908, preside el Ensanche de Barcelona, en esta foto podemos observar su construcción.