Inicio / Blog / Phottic / El verano ya está aquí, pero nunca se ha ido de Phottic
Compartir:

El verano ya está aquí, pero nunca se ha ido de Phottic

 
Ya ha empezado, ya está aquí la que para muchos es la época favorita del año. Ha llegado el tiempo de sol, de playa, de días largos y noches cortas. Ya está el verano en todo su esplendor y en Phottic hemos sabido dar buena cuenta de él. Nosotros y los cientos de gallegos que lo han disfrutado, cada uno a su manera. ¿Le damos un repaso?

El verano en la emigración

Como ya sabéis, fueron miles los gallegos que a mitad del siglo XX emprendieron un viaje para conseguir la prosperidad que en España se les negaba por entonces. La gran mayoría cruzó el Atlántico para establecer su vida en América y comenzar una nueva aventura en un nuevo continente. Esta instantánea pertenece a un grupo de amigos disfrutando de un día de verano bañándose en las aguas del río Paraná, a la altura de la localidad de Corrientes, en Argentina.

Los más pequeños tampoco se lo perdían

El verano también llegaba para hacer las delicias de los más pequeños de la zona. Los niños se juntaban para disfrutar de la naturaleza, para jugar y sentarse a charlar. Esta foto se tomó en el municipio de Navia de Suarna y en ella aparecen varios vecinos de la localidad junto al que parece ser el padre de alguno de ellos.

Combatiendo el calor

Si había una premisa en el verano gallego, era la de combatir el calor. Especialmente en el interior de Galicia, donde los ríos eran prácticamente una obligación. Los amigos se juntaban con la excusa de darse un baño refrescante en las numerosas pozas que se repartían por la zona, como era el caso del río Banzao, en Navia de Suarna.

Excursiones veraniegas

El buen tiempo no abunda en Galicia, así que los días en los que el sol hacía acto de presencia no se podían dejar escapar. Las familias se organizaban para hacer sus propias excursiones, llevaban los bártulos necesarios para hacer una comida en cualquier lugar y se asentaban al aire libre. Cualquier medio de transporte valía para transportar a la familia, y en este caso utilizaban la moto por excelencia, la Vespa.

Las terrazas se tiñen de verano

Si algo se llenaba en los veranos de Galicia en cuanto salía un mínimo rayo de sol, eran las terrazas de los bares. No importaba cuántas mesas y sillas hubiese, siempre se hacía un hueco para acoger a más gente. En ellas se juntaban multitudes para tomar una cerveza o un refresco al aire libre, algo que solo era posible hacer en verano.