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La leyenda de Pancho Villa y Emiliano Zapata, cuando México rompió sus cadenas

Francisco Villa, más conocido por el apelativo ‘Pancho’, y Emiliano Zapata son dos nombres que, con toda probabilidad, hayas escuchado multitud de veces. Pero, ¿sabes quiénes eran realmente y qué consiguieron? Pues echa un vistazo, que de ello hablamos hoy en el blog de Phottic.

¿Quién era Pancho Villa?

Conocido como ‘el centauro del norte’, Francisco Villa no era el verdadero nombre de Pancho, quien realmente se llamaba José Doroteo Arango Arámbula. Nacido en el municipio de San Juan del Río en 1878, diversas biografías describen a Villa antes del inicio de la revolución como un bandolero. Animado por las ansias de derrocar a Porfirio Díaz del gobierno dictatorial en el que tenía sumido a México, en 1910 se suma al Plan de San Luis, creado con el objetivo de traer al país igualdad y justicia social.

Participó en la toma de Ciudad Juárez, uno de los bastiones claves de la dictadura porfirista, dentro de un proceso que terminó con su caída definitiva. Acabaría siendo gobernador del estado de Chihuahua por un período corto, en el que sus principales reformas estaban encaminadas a una administración honesta de los bienes del estado y al refuerzo de la educación pública, con la instauración de más de treinta escuelas.

Pasada esta etapa, Villa volvió poco a poco a recuperar la actividad guerrillera para luchar contra el gobierno de Álvaro Obregón, quien urdió un plan que acabaría por ser definitivo. De camino a una fiesta familiar, unos mercenarios tendieron una emboscada a Villa y lo ejecutaron.

¿Y qué hay de Emiliano Zapata?

Emiliano Zapata nació en el municipio de Anenecuilco en 1879. Huérfano de padre y madre campesinos, Zapata vivió su juventud en buenas condiciones gracias al capital heredado de ellos. Eso no le privó de observar cómo eran tratados los campesinos de su entorno, que sufrían el abuso de caciques que arrasaban sus tierras y su trabajo.

Tomar conciencia del sufrimiento del campesinado le llevó a liderar una revolución agraria en 1909, en la que Zapata se erigía en portavoz de un colectivo totalmente maltratado y desprotegido. Al igual que Villa, se enroló al Plan de San Luís para derrocar a Porfirio Díaz y devolver las tierras mexicanas a sus verdaderos propietarios. Sin embargo, aunque el porfiriato cayó, las exigencias no se vieron cumplidas y Zapata volvió a rebelarse.

Bajo el lema “Tierra y libertad”, Zapata alentó a las masas a la lucha para recuperar lo que les pertenecía. Un espíritu de lucha incómodo para otros revolucionarios, que elaboraron un plan para darle muerte. Así, Zapata fue acribillado a disparos. Como él dijo, era preferible “morir de pie antes que vivir de rodillas”.

¿Qué hicieron juntos?

Aunque con sus diferencias, Villa y Zapata tuvieron en todo momento un objetivo: devolver la justicia social al pueblo mexicano y ser su voz frente a un gobierno que los despreciaba. Lideraron la llamada Revolución mexicana, derrocaron al gobierno de Porfirio Díaz y, sobre todo, contagiaron un espíritu de lucha a un pueblo que había perdido toda esperanza en rebelarse. La batalla finalizó, pero ambos siguen muy presentes en el recuerdo de los mexicanos, siendo un ejemplo de que la única solución ante las injusticias es pelear por resolverlas.