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Frases en castellano procedentes de América

En este post de Phottic hacemos una recopilación de expresiones y refranes que los españoles hemos adaptado y recopilado de los americanos. 

"Hacer las Américas"

La larga tradición de emigración española a América, dio lugar a la expresión popular «hacer las américas», como sinónimo de una empresa arriesgada donde se tiene la esperanza de hacer fortuna

"Estar de Jauja"

Esta expresión tiene una historia muy peculiar, y es que una vez un viajero, camino al Imperio inca, se topó con una cuidad llamada Jauja, cuya fama de oasis en medio de las adversidades que sufrían en ese momento los conquistadores españoles terminó evolucionando en el sinónimo de un lugar idílico y paradisiaco, donde no faltaba de nada y todo eran placeres.
Así, pues, el dicho «¡esto es Jauja!» se suele pronunciar para expresar que una situación es muy distendida, incluso divertida. 
Phottiqueros, ¿estamos aquí o de Jauja
 

"Hacer el indio"

Expresión para indicar que alguien está actuando de forma ridícula o extravagante. El significado que se le da ahora, nada tiene que ver con sus orígenes. Es decir, que a mediados del siglo XVIII, «hacer el indio» era sinónimo de asumir sin rechistar las humillaciones.
 

"En fila india"

Se cree que esta expresión deriva de la costumbre, obligada por las condiciones geográficas y la ausencia de caminos anchos, de avanzar en fila de a uno de los indígenas.
El principal motivo por el que marchaban así era por estrategia y defensa, pues el primero abría paso y todos los siguientes iban pisando sobre las mismas huellas que había dejado el cabeza de la fila. El último miembro iba borrando las huellas para no dejar rastro alguno en la estrecha ruta. 

"Vete al carajo"

Actualmente usado para deshacerse de alguien porque te está molestando o estás en desacuerdo con sus pensamientos
Esta expresión se remonta al tiempo del Descubrimiento, cuando a "carajo" se le llamaba al lugar situado en lo alto del palo mayor de las antiguas cabelleras españolas. Servía como puesto de observación desde el que los vigías divisaban el horizonte en busca de naves enemigas o lugares a donde querían llegar.
Cuando un marinero cometía una falta se le mandaba al carajo en señal de castigo, estando obligado a permanecer allí como vigía.